Hace mucho tiempo que noto una tendencia constante y creciente de personas creyentes que afirman y repiten que el cristianismo no es una religión. La razón principal es porque asociamos la palabra religión a algo malo y porque pensamos que religión es lo opuesto a tener una relación personal con Dios.

Para corregir esto lo primero que debemos hacer es distinguir entre «religión» y «religiosidad». 

Según el diccionario VINE, en el Nuevo Testamento el término griego para religión es «threskeia» que también se puede traducir como «culto religioso o ceremonia religiosa» y es utilizado en Santiago 1:26,27 para definir la «religión pura» delante de Dios, que consiste según el texto en: «visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo.» Con esto vemos que no hay ningún problema biblico en identificar el cristianismo como una religión. Con los ejemplos de Santiago podemos afirmar con absoluta confianza que el Cristianismo es la religión del amor al prójimo y sobre todo de la santidad delante de Dios.

Por el otro lado, está la palabra religiosidad que en el Nuevo Testamento, según el mismo diccionario VINE, proviene del término griego «deisidaimon» que literalmente significa temer o reverenciar a los demonios y comúnmente es traducido como «supersticioso» o «religioso». Esta es la palabra que se utiliza en Hechos 17:22 cuando Pablo se dirige a los atenienses, note:

«Entonces Pablo poniéndose en pie en medio del Areópago, dijo: "Varones Atenienses, percibo que ustedes son muy religiosos en todo sentido.»

Podemos decir entonces que religioso es aquel que erróneamente cree que por seguir ciertos rituales o supersticiones puede ganar el favor de Dios. Dicho de otra forma, el religioso es aquel que cree que por sus obras puede alcanzar la salvación.

La religiosidad menosprecia el sacrificio de Cristo al considerarlo insuficiente; mientras que, en cuanto a la salvación la Biblia dice: Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. 

Concluimos volviendo a las palabras de Santiago en donde la religión tiene que ver con:

 1.- Hacer buenas obras. Estas buenas obras no las hacemos para ser salvos y acercarnos a Dios, sino porque Dios se acercó a nosotros y nos ha salvado.

 2.- Vivir en santidad. Esta religión no es contraria a mi relación con Dios sino que es la forma de evidenciarla en mi vida conforme a Su voluntad expresada en la Biblia.
Muchas de las personas que me conocen saben que durante mucho tiempo me he desempeñado como cajero en una institución de la banca comercial. Como mi puesto lo exige, la principal tarea que se me asigna es contar los billetes que recibo como depósitos o pagos de los productos de los clientes. Esto me obliga a estar preparado y alerta para detectar los billetes falsos que pudieran estar entre los billetes auténticos.

Ahora, la forma como hace un cajero para detectar los billetes falsos puede servirnos como experiencia para descubrir a los falsos maestros y predicadores que se levantan en los púlpitos y otros escenarios de la iglesia. En las siguientes líneas le comparto cuatro pasos aprendidos de la detección de billetes falsos que usted puede aplicar para identificar a los falsos predicadores, y lo más importante, principios bíblicos sobre esto que usted debe conocer.

1.- Conozca bien los billetes auténticos

Recuerdo que desde que inicié mi entrenamiento como cajero mi mayor expectativa era conocer los billetes falsos, cada día iba al hotel donde me hospedaba esperando que al día siguiente nos mostraran por lo menos uno para palparlo. Pero llegó el día en que nos dijeron que para la práctica solo hay billetes buenos, conozcanlo bien y eso será suficiente para conocer los malos. No lo asimilé de inmediato pero luego entendí el punto: «para descubrir lo falso, conozca lo verdadero.»

El apóstol Pablo le escribió una exhortación similar a Timoteo, el joven pastor que vivía en medio de la apostasía: «ocúpate en la lectura de las Escrituras.» No hay una fórmula muy complicada para combatir la falsedad -conoce la biblia -es el  primer y más importante consejo para evitar ser engañado con fábulas. Esto es que estando familiarizados con la verdad, estaremos en condiciones de reconocer una falsificación. Lamentablemente la debilidad de la iglesia de hoy comienza en los púlpitos porque hay una escasez de la exposición de la Palabra de Dios, y porque muchos creyentes de manera individual no leen su biblia. Muchos no terminan de comprender que así como no se concibe que un médico no lea sobre fisiología, no se concibe un cristiano que no conozca su biblia y la razón de ser de su Fe.

Conocer Las Escrituras nos conecta con Dios, sus planes y propósitos; esa es la espada que  nos ayuda a combatir toda falsedad. Lo contrario abre nuestras mentes para el engaño de los que tienen sus intereses corrompidos. Pablo advierte sobre estos de muchas maneras:

Si alguien enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras, las de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende. (Timoteo 6:3-4)

Retén la norma de las sanas palabras que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús. (2 Timoteo 1:13)
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad. (2 Timoteo 2:15)

Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido y de las cuales te convenciste, sabiendo de quiénes las has aprendido. Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (apto), equipado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:14-17)
Ninguno de estos consejos podrían ser llevados a la práctica por Timoteo sin conocimiento de Las Escrituras. Ese mismo conocimiento es necesario para nosotros hoy; y créame nunca tendremos tanto conocimiento como para detener el estudio de la Biblia.

2.- Manténgase  alerta
Luego de conocer las características de los billetes, lo más importante es estar concentrado, es decir, no distraerse o dormirse mientras cuenta los billetes. ¿Qué aprendemos de esto? que de la misma manera cada cristiano debe estar pendiente a todo lo que dice el predicador. Es posible tener suficiente conocimiento de la Biblia y dejarse engañar en un punto importante de la doctrina bíblica. Todo tipo de estafador emplea artimañas de distracción, como juegos de palabras confusas, tergiversaciones, y conceptos familiares pero redefinidos con el fin de establecer cierta conexión con la  verdad que en el fondo niega.
También hay advertencias sobre esto de parte de los apóstoles para que los hermanos en cada congregación se cuidaran de aquellos que:
...Encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor (2 Pedro 2:1)
...Los perturban a ustedes y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anunciara otro evangelio contrario a que les hemos anunciado, sea anatema [maldito] (Gálatas 1:7-8)
«Esto lo digo para que nadie los engañe con razonamientos persuasivos (sutiles)... Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios (las normas) elementales del mundo y no según Cristo. (Colosenses 2:4,8).
Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. (1 Juan 4:1).
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. (Judas 4)

3.- Si duda, examine más profundamente
Estar alerta debe ir acompañado de una actitud crítica. Si de repente nos encontramos con alguna característica dudosa es bueno detenerse para indagar y examinar profundamente. Aunque debemos tener siempre presente que todo predicador es falible es saludable reconocer personas fieles que poseen mayor conocimiento y experiencia.
Pablo, en su última carta antes de su muerte, cuando su principal preocupación era el futuro de la obra del Señor, escribió a Timoteo: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2). Estas personas fieles son puestas por Dios durante toda la historia de la iglesia para instruir y cuidar con su conocimiento el rebaño del Señor.

4.- Evite que los falsos sigan circulando
Finalmente, todo el esfuerzo para identificar los billetes falsos no tiene sentido si vamos a permitir que después de identificados estos sigan circulando. Pablo le dijo a Tito que su responsabilidad no era solo predicar fielmente sino también «refutar a los que contradicen» y «tapar la boca a los que están trastornando familias enteras, enseñando por ganancias deshonestas, cosas que no deben.» (Tito 1:9,11). Esto es que debemos no solo edificar sino también derribar toda falsedad. Pablo lo dijo de otra forma en 2 Corintios 10:5 «destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.»
Estoy seguro que usted podrá encontrar otros principios que los puedan ayudar a ser instruido sobre este tan crucial para todo cristiano hoy. Espero que por lo menos estos principios lo ayuden a seguir buscando el consejo bíblico para estar preparado contra toda falsedad.
Recientemente terminé de leer el fascinante libro de Mike McKinley que se titula «¿Soy Realmente Cristiano?» y aclaro de inmediato que no tengo la intención de que esto que voy a escribir se vea como una reseña de su libro (pues no sé ni pio de crítica literaria), sino como una expresión de como me identifiqué con este libro y de su gran impacto en mi vida como cristiano que precisamente el pasado 5 de junio cumplí 18 años en el Camino. Sí, dieciocho años, lo que me califica como un cristiano que ha pasado de la adolescencia a la «mayoría de edad en Cristo.» [Estoy bromeando aquí].

Pero en serio, me sentí impactado con este libro de muchas maneras y, curiosamente, tuve una razón extra para sentirme identificado desde el principio ya que, al igual que yo, Mike es un fanático de los Yankees de New York. Con esto quiero decir que este libro lo primero que logra hacer es convencerme de que soy un fanático casual y mediocre de los «Bombarderos del Bronx». Les diré por qué, el autor dice textualmente: «Viajo con mi familia para ver al equipo jugar, veo la mayoría de sus partidos en la televisión, nombro mis mascotas como los jugadores de los Yankees, y me pongo de mal humor cuando los Yankees pierden». Yo, todo lo contrario; nunca he ido a los Estado Unidos y mucho menos a un partido en el Yankee Stadium, no se muy bien quiénes son los jugadores y muchas veces me integro más al equipo cuando están en las semifinales para ser parte de lo que podría ser una conquista más de la Serie Mundial. En definitiva, como dice McKinley, no calificaría como un “gran fan de los Yankees”.

Ahora, no me cabe la menor duda de que la pregunta más importante en esta etapa de mi vida no es, y nunca será: ¿Soy realmente un fanático de Los Yankees? sino ¿Soy realmente cristiano? Y confieso que nunca me había hecho esta pregunta tan seriamente como ahora, por tal razón, para responderme tuve que ver dentro de mí las verdaderas intenciones de mi corazón y repasar la historia de mi conversión. Pero esa no fue la parte más difícil, la parte más difícil fue saber que estaba delante de Dios y tenía como espejo Su Palabra, en definitiva, yo no soy lo que digo, sino lo que Su espejo refleja. Aquí voy.

Como dije en el primer párrafo inicié este camino 18 años atrás, recuerdo muy bien ese día, era un jueves en la noche del 5 de junio de 1997. Muchas cosas no estaban claras en mi mente, acudí a un pastor para que ore por mi, motivado principalmente por el hecho de que como pecador merecía ir al infierno y eso me aterraba. Sí, tenía mucho miedo al infierno, algo que en sí mismo no es malo pero no es suficiente ya que temer al infierno es como pensar más en las consecuencias que en el hecho mismo de pecar contra Dios. Yo debía amar a Dios por lo que Él es y hace, luego reconocer que mi desobediencia tenía como consecuencia el infierno. Dios me ayudó a entender eso esa misma noche, pienso por eso que mi conversión ocurrió horas después de mi «conversión».

Mi vida en este camino transcurrió, y yo cada vez más me interesaba en conocer La Biblia, leerla y descubrir lo que Dios quería para mi. Nació en mí un gran deseo por estudiar teología y, esto me ayudó mucho para servir en la iglesia como profesor de Escuela Bíblica pero mi gran error era que estaba muy apegado a conocer la doctrina correcta y no dejaba que Dios actuara en mi vida y en mi conducta. Este es un grave error que cometen muchas veces los que aman la sana doctrina, olvidan que el fin de todo el consejo de Dios es producir en nosotros un corazón recto y humilde delante de Él.

Otra de las cosas a la que me llevó el amor y el respeto a la sana doctrina fue considerar cambiar de congregación. No voy a dar detalles del cambio pero creo que es muy evidente que muchos de los púlpitos de las iglesias locales carecen de la predicación expositiva y genuina de La Biblia. La mayoría de los pastores y predicadores han olvidado su compromiso con Dios y están más enfocados en motivar y entretener a sus oyentes de cada domingo. Esto me tenia enfermo casi literalmente y es así que casi un año después de pensar y meditar sobre esta decisión, Dios me dirigió a una Iglesia Bautista, no por el hecho de ser Bautista sino por entender que estaba alineada con la sana doctrina y el amor por vivir La Palabra de Dios.

¿Por qué puedo decir que Dios me llevó a la Iglesia Bautista? Por la sencilla razón de que allí es donde descubro el verdadero significado de amar la enseñanza de La Palabra y dejar que esa enseñanza primero actúe en mi como hijo de Dios, como esposo, como padre, como todo lo que Dios desea para mi. No quiero decir con esto que la salvación está en una iglesia particular, solo Jesús es el salvador. Pero, si una iglesia no expone de manera fiel Las Escrituras, es muy probable que tampoco esté llevando personas genuinamente arrepentidas y convertidas a Cristo.

¿Por qué cuento todo esto? porque es precisamente 18 años después que estoy aquí leyendo este libro y haciéndome esta pregunta. Estoy seguro que para algunos esta pregunta muestra inseguridad. Pero creo que es saludable para el creyente verdadero examinarse a sí mismo muy afanosa y profundamente. Nuestros corazones son engañosos, de manera que sus intenciones no se halla en la superficie, sino que deben ser sacadas de su más profundo interior. Además, la pregunta edifica al demostrarnos la incapacidad de salvarnos a nosotros mismo, llevándonos de esa forma a confiar en Dios plenamente. Así lo hizo conmigo por la gracia de Dios.

En el caso del No cristiano, esta pregunta crea la necesidad de ir a Dios con corazón sincero. Claro, siempre y cuando el Espíritu guíe este proceso hasta producir arrepentimiento.

¿Soy Realmente Cristiano? Esa es una pregunta que yo debo responder íntimamente y si mi respuesta es positiva yo debo reconocer la gracia de Dios en mi y dar testimonio de ello ante la iglesia y el mundo, por lo tanto, hazte también la pregunta.

Mi oración es que el Espíritu Santo te haga entender lo que este libro explica, y es que, de manera resumida, la fe genuina en Cristo se caracteriza por cinco cosas:
1- Creer en la verdadera doctrina. No eres cristiano simplemente porque te agrade Jesús.
2- Odiar el pecado en tu vida. No eres cristiano si disfrutas de pecar.
3- Perseverar en el tiempo. No eres cristiano si no perseveras en la fe.
4- Amar a los demás. No eres cristiano si no te preocupan las otras personas.
5- Ser libre del amor por las cosas del mundo. No eres cristiano si para ti las cosas del mundo son más valiosas que Dios. La Gloria sea al único y verdadero Dios. Amén.


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Los Homosexuales o la comunidad gay, como se le llama, estan ganando cada vez más espacio en toda América Latina y el mundo. Sus estrategias han cambiado. Han dejando atrás el radicalismo y la desesperación y han empezando a adoptar estrategias inteligentes como crear alianzas con grupos políticos importantes y con los partidos que están en el poder; colaboran con cualquiera que se preste a ayudarlos, sin importarles si es de izquierda o derecha. Y esta es una de las claves de su avance.

Aquí presentamos algunos de los sucesos más importantes en cuanto a los logros de la comunidad gay:

* 1998: la nueva Constitución de Ecuador protege contra la discriminación por orientación sexual.
* 1999: Chile despenaliza relaciones sexuales entre personas del mismo género.
* 2007: Uruguay garantiza los mismos derechos a todas las parejas que hayan cohabitado durante más de 5 años.
* 2008: Nicaragua despenaliza las relaciones homosexuales.
* Marzo 2010: México DF aprueba matrimonios gay.
* 15 de Julio 2010: Argentina es el primer país latinoamérico en aprobar las bodas gay a nivel nacional.
* 10 de Agosto 2010: Suprema Corte de México avala que los matrimonios gays contraidos en el Distrito Federal deben ser reconocidos en todo México.
* 16 Agosto 2010: Corte de Mexico aprueba que los homosexuales puedan adoptar niños.
*10 de abril 2013: Uruguay se convierte en el 12º estado del mundo y el segundo de Latinoamérica en autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo su territorio.
*15 de Mayo 2013 Supremo Tribunal Federal de Brasil aprueba el matrimonio homosexual, convirtiendose en el 15º país del mundo y el 3º de Latinoamérica en aprobarlo en todo el pais.
*Y fuera de América Latina, pero de gran importancia para la comunidad LGBT a nivel mundial, el pasado 26 de junio de 2013 el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró inconstitucional y discriminatoria la Ley de Defensa del Matrimonio que definía el matrimonio a nivel federal exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer, y exemía de reconocer los matrimonios homosexuales realizados en los demás estados.
*Dos años despues, hoy 26 de junio de 2015, el mismo Tribunal Supremo reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo por todos los 50 estados, el matrimonio homosexual es ahora la ley de la nación.

Pero todo esto ha traido consigo grandes enfrentameintos entre quienes apoyan y quienes no apoyan la unión entre personas del mismo sexo. Los primeros apelan a la tolerancia, el respeto, los derechos humanos, la diversidad e incluso, el amor. Es por eso que nunca, como en esta epoca fue tan necesario contestar a la pregunta: ¿Quiénes aman realmente a los homosexuales?

Comunmente se dice que los cristianos no son tolerantes y que no aman a los homosexuales. Todo esto basado en un concepto erróneo de lo que es la tolerancia y el amor. En primer lugar tolerar no es sinónimo de aprobar y en segundo lugar, amar no implica volverse ciego ante la realidad del mal y sus consecuencias. Por lo tanto aman realmente a los homosexuales, no aquellos que aprueban su conducta y los apoyan publicamenete, sino quienes le advierten de su mal camino.

Exactamente por el hecho de que los cristianos amamos a los homosexuales es que citamos la Palabra de Dios. Los pasajes biblicos que tratan sobre este asunto son muy claros, citamos:

No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso es una abominación. (Leviticos 18:22).

...ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios (1 Corintios 6: 9,10)

... En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. (Romanos 1: 26-27)

Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican. (Romanos 1: 32)

Tambien ya se ha demostrado en un articulo anterior titulado ¿Existe Un Gen Gay? que la homosexulidad no viene determinada por los genes, dicho de una forma más sencilla, la homosexualidad no está en la sangre o en las venas como algunos intentan decir. Las personas que mantiene una relacion sexual con otra de su mismo sexo lo hace porque a final de cuentas han decidido hacerlo. Y esto va en contra de la naturaleza y en contra de la ley de Dios.

Sin embargo los cristianos tambien creemos que los homosexuales pueden alcanzar salvación, como todos los seres humanos, por medio de la fe en Jesucristo. La misericordia de Dios ya ha alcanzado a muchos desde tiempos antiguos, como lo dice Pablo:

Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Corintios 6:11)

La homosexualidad es un pecado grave ante los ojos de Dios. Si decidimos callar esta realidad no estamos demostrando amor, sino que cometemos el acto irreponsable de no advertir sobre las graves secuelas de vivir en contra de la ley Dios. Proverbios 14:12 afirma: Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. Porque los amamos es que, no podemos dejar de decir que los gay transitan por un camino de muerte, y que solo Cristo puede librarlos.
Hoy día está muy de moda utilizar la frase “no juzgar” como respuesta a aquellos que contienden ardientemente por la fe o hacen defensa de la sana enseñanza de la Palabra de Dios.

Esto no debe sorprendernos, pues son muchos los que dicen que solo debemos predicar y traer consuelo, apelando a la misericordia y la piedad. Otros dicen que no juzguemos cuando ven amenazada su postura teológica, su conducta o su líder religioso favorito y no quieren ser cuestionados. Finalmente, están los que creen que no debemos “criticar a nadie” ni defender nada porque Dios es amor. Pero por encima de estos vientos de aparente piedad, está la Palabra de Dios y sus mandatos.

Si bien la Palabra de Dios nos manda a evangelizar y consolar, también nos manda a corregir, redargüir, exhortar, instruir en justicia para que el hombre de Dios esté preparado para toda buena obra.

Dice la Palabra de Dios:
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16-17)
La palabra “corregir” del griego “epanórdsosis” (G1882) significa: enderezar de nuevo, e. (figurativamente) rectificación (reforma): corregir.

Nosotros estamos para predicar el evangelio, pero también para defender nuestra fe a todo lo que demande razón, es decir, cuando sea necesario para la edificación del pueblo de Dios. ¿O acaso fuimos llamados para aceptar todo? Por supuesto que no.

La Palabra de Dios nos manda a presentar defensa (apología) y también nos indica la forma y actitud que debemos tener para hacer la defensa.
Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. (1 Pedro 3:15)
 La forma en que debemos de estar es siempre preparados. Y la actitud correcta es la mansedumbre (humildes) y respeto.
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. (Colosenses 4:6)
Pienso que hay defensas que requieren más intensidad sin perder de vista lo antes mencionado. Podemos respetar a las personas, pero no estamos obligados a aceptar sus opiniones si éstas no están de acuerdo con la sana enseñanza de la Escritura, de hecho, por respeto a la Escritura es que debemos hacer la defensa, por amor a la verdad de la Palabra de Dios es que debemos defender la fe.

La Biblia utiliza en algunos casos que es mejor hacer una fuerte defensa debido a la gran ofensa que se ha dicho o hecho. 
Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca ; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. (Tito 1:10-11)
Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. (2 Pedro 2:1-3)
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. (Colosenses 2:8)

Defender la fe, contender por la fe y refutar a los que contradicen es uno de los mandatos de Dios, de modo que considero que tenemos que juzgar y hacer juicio, pero no juzgar las intenciones del corazón, ni proferir condenación o salvación, más bien es juzgar lo que vemos, escuchamos o leemos.
No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. (Juan 7:24)
¿Y qué si no defendemos lo que creemos?, entonces negaríamos gran parte de la Biblia que nos manda a defender “ardientemente” el evangelio que nos fue dado”.
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. (Judas 3)
Una de las primeras defensas que vemos en las Escrituras después de la resurrección y ascensión de Jesús fue la predicación de Pedro en Hechos 2.

Si lo dividiéramos en tres partes, tendríamos:

-Primero fue una acusación o la mala interpretación de lo que veían: “están llenos de mosto”
-Segundo una defensa: “no estamos ebrios”
-Tercero la corrección con la Palabra: “esto fue lo dicho por el profeta Joel”

Podemos interpretar de este evento que la defensa es una forma de corregir un pensamiento equivocado, ya sea de eventos o de interpretación. El apóstol Pedro en este pasaje también está validando el cumplimiento de la profecía de Joel.

Cuando la Palabra de Dios nos ordena no juzgar ( Mateo 7:1, Lucas 6:37) se está refiriendo a que no tomemos el lugar de Dios juzgando las intenciones del corazón. El único que conoce los corazones es nuestro gran Dios y solo ÉL puede juzgar las intenciones de la mente y el corazón.

Dice la Palabra de Dios:
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. (Jeremías 17:9-10)
 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. (1 Corintios 4:5)
Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? (Santiago 4:11-12.)
Para este último pasaje el Pastor John MacArthur comenta lo siguiente:
Esto se refiere a calumniar o difamar. Santiago no prohíbe la confrontación de quienes están en pecado, lo cual se manda en otros pasajes bíblicos. Más bien condena las acusaciones negligentes, derogatorias y maledicientes en contra de otros. Dios, quien dio la ley (cp. Is. 33:22). Él es el único que tiene la autoridad para salvar de su castigo a quienes se arrepienten, y destruir a los que rehúsan arrepentirse.[1]”
Todos nosotros juzgamos constantemente, cada cosa que vemos, cada frase que escuchamos, cada libro que leemos e incluso este artículo no está exento del juicio de sus lectores.

Lo irónico de decir “no juzgues” es precisamente que se está haciendo un juicio para corregir lo que otro expresó o escribió.

Como una nota adicional, todos estamos expuestos a ser corregidos por nuestra falta de experiencia o por haber estado en un error doctrinal, ya sea que fue mal enseñado o mal interpretado. Cuando recibamos críticas y/o argumentos en contra de lo que creemos, entiendo que estos principios bíblicos nos pueden ayudar:

Primero, reciba la crítica o defensa del argumento con humildad y ánimo:
Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. (Proverbios 19:20)
Segundo, confirme con la Escritura si lo que nos están indicando es correcto o incorrecto:
Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hechos 17:11)
Tercero, conteste con respaldo bíblico y con mansedumbre (ser manso):
Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. (1 Pedro 3:15)
Concluyendo:

Juzgar es necesario para la defensa de la fe, por lo tanto cuando lo hacemos con sabiduría y de acuerdo con laPalabra de Dios, no es una forma de ataque a la persona que argumenta, sino una corrección a su postura u opinión. En última instancia cuando creemos que no llegaremos a ningún lado con la defensa teológica y notemos que no glorifica a Dios, entonces no es de provecho, debemos soltar los guantes y dejar la discusión (Tito 3:9).
Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5:19-20
Como dice un pastor amigo “No se trata de ganar sino de alcanzar” (Pastor Francisco J. Reyes)


Este articulo fue escrito originalmente por el pastor Juan Luis Rodriguez en el sitio web de Soldados de Jesucristo (http://sdejesucristo.org/)
Se está llevando a cabo del 3-8 de marzo en el sur de California la importante e histórica Conferencia de Pastores - La Cumbre Sobre La Inerrancia 2015 (en ingles, The Shepherds Conference - The Inerrancy Summit) y El Kerusso se siente comprometido a animarte a prestar importancia al tema de la inerrancia bíblica por eso queremos compartir por este medio parte de las palabras del pastor John MacArthur en su discurso de apertura de la conferencia en donde habla de la importancia de la actividad y los ataque que recibe la Biblia en cuanto a singularidad. Espero que lo leas completo y que les sirva de provecho para su conocimiento y práctica

Este articulo fue publicado originalmente por Armando Valdez en el sitio web Evangelio Según Jesucristo en donde usted puede ver los demás aspectos tratados en las diferentes sesiones de la cumbre.

A continuació parte de las palabras del pastor John MacArthur:

Este será un discurso de apertura para responder a la pregunta de por qué estamos teniendo una cumbre sobre la inerrancia de la Biblia.
10:26 El Concilio Internacional de la Inerrancia Bíblica, dirigido por el Dr. Jim Boice, era un hito en la historia de la iglesia y de la que tuve el privilegio de ser parte. De de la increíble variedad de personas que se reunieron allí, vino la ‘Declaración de Chicago sobre la Inerrancia.
10:28 Tenemos toda una generación de hombres ahora que realmente no han peleado la batalla por la inerrancia. Por lo tanto, es el momento para nosotros para elevar el estandar de nuevo.
10:29 Cuatro razones para una cumbre sobre la inerrancia de la Biblia. 
1) En primer lugar, la Biblia es atacado y estamos llamados a defenderla.
10:30 El Nuevo Testamento repetidamente advierte de la amenaza de los falsos maestros. La mayor amenaza no proviene de fuerzas hostiles externas, sino de fuerzas hostiles internas.
10:31 No hay mayor ofensa (obstáculo) que al hacer que las personas pongan en duda la veracidad, la inerrancia, o la autoridad de la Escritura.
10:32 Esperamos ofensas en contra la Escritura del mundo.
10:33 Existe en el corazón de cada pecador un odio natural hacia la Palabra de Dios.
10:34 Es algo muy seiro ofender al provocar que la gente dude de la veracidad de las Escrituras. Aquí es donde Satanás comenzó su ataque, de nuevo en el Jardín del Edén, en Génesis 3. "¿Con que Dios ha dicho …?" La táctica de Satanás era tentar a Adán y Eva a cuestionar la Palabra de Dios.
10:35 Satanás se disfraza como ángel de luz. Debido a todos estos ataques a la verdad, es muy importante que defendamos la Escritura. En 1 Timoteo 6, Pablo exhorta a Timoteo " guarda lo que se te ha encomendado." Él reitera esto en 2 Timoteo.
10:36 Judas dice a sus lectores a "contender ardientemente por la fe." La idea es llevar a cabo una lucha heroica, como un mártir luchando hasta la muerte en una arena. Se trata de una larga guerra contra el error por la verdad.
10:37 Al ver hacia atrás en la historia, para ver cómo esta guerra sobre la verdad se ha llevado a cabo, podemos trazar formas en que la Palabra de Dios ha sido atacada. El catolicismo romano intercambió la autoridad de la Escritura para la autoridad de la tradición religiosa.
10:38 Porque ellos reconocieron que sólo Cristo es la Cabeza de la iglesia, los reformadores protestantes se sometieron con agrado a Su Palabra como la única autoridad dentro de la iglesia. En consecuencia, también se enfrentaron cualquier autoridad falsa que podría intentar usurpar el lugar que le corresponde de la Escritura; y al hacerlo, expusieron la corrupción del sistema católico romano.
10:39 La Alta Crítica intercambió la autoridad de la Escritura por la autoridad de la razón humana y el naturalismo ateo. No mucho tiempo después de la Reforma, una segunda gran ola de error se estrelló en la vida de la Iglesia: el racionalismo. Como sociedad europea surgió de la Edad Media, la Edad de la Iluminación resultante enfatizó la razón humana y el empirismo científico, a la vez eliminando lo espiritual y sobrenatural.
Mientras los hombres comenzaron a colocarse por encima de Dios y su propia razón sobre la Escritura, no pasó mucho tiempo hasta que el racionalismo tuvo acceso a la iglesia. El legado de ese racionalismo, en forma de liberalismo teológico y continuos ataques sobre la inerrancia bíblica, es todavía vivo y presente. Como tal, representa una amenaza constante a la verdad.
10:41 Lo que pasó en el período de la Iluminación ha sido devastador.
10:42 Las Sectas cambiaron la autoridad de la Escritura para la autoridad de los líderes autoproclamados como Joseph Smith, Ellen G. White y Joseph Rutherford.
10:43 Ellos decían representar formas puras del cristianismo. n realidad, simplemente repitieron los errores antiguos como el gnosticismo, ebionismo, y el arrianismo.
El Movimiento Carismático intercambió la autoridad de la Escritura para la autoridad de las revelaciones personales y experiencias extáticas.
10:44 En los años 1960 y 70, el experiencialismo comenzó a infiltrarse en las principales denominaciones. Este movimiento tentó a la iglesia para definir la verdad sobre la base de la experiencia emocional. La interpretación bíblica ya no se basó en la clara enseñanza del texto; sino más bien en los sentimientos y experiencias, subjetivas no verificables, como supuestas revelaciones, visiones, profecías y la intuición.
El movimiento de la Tercera Ola de la década de 1980 continuó el crecimiento del misticismo dentro de la iglesia, convenciendo a la gente a buscar señales y prodigios y escuchar las palabras paranormales de Dios en lugar de buscar la verdad en la Palabra de Dios escrita.
La Nueva Reforma Apostólica es el último de este tipo de movimientos.
10:45 la Psicología Cristiana intercambió la autoridad de la Escritura para la autoridad de las teorías freudianas y terapias clínicas.
En la década de 1980, la influencia de la psicología clínica trajo el subjetivismo en la iglesia. El resultado fue un cristianismo centrado en el hombre en el que el proceso de santificación se redefinió para cada individuo, y el pecado se vuelve a etiquetar una enfermedad. La Biblia ya no se consideró suficiente para la vida y la piedad; en cambio, fue reemplazada con un énfasis en las herramientas y las técnicas psicológicas.
10:46 Las Iglesias dirigidas por el consumidor cambiaron la autoridad de la Escritura para la autoridad de las necesidades sentidas y esquemas de comercialización.
A finales del siglo XX, la iglesia también fue dañada en gran medida por el caballo de Troya del pragmatismo. A pesar de que se veía bien en el exterior (ya que se centró en los números), los movimientos impulsados por el buscador ​​de la década de 1990 rápidamente exterminaron cualquier verdadero apetito por la sana doctrina. La comezón de oír se convirtió en la norma, como "buscadores" fueron tratados como clientes potenciales. La iglesia adoptó una mentalidad de marketing, centrándose en "lo que funciona", incluso a costa de una eclesiología bíblica.
10:47 El pragmatismo dio inevitablemente forma hacia el sincretismo, porque su popularidad se vio como de un nivel de éxito. Con el fin de lograr la aceptación en una sociedad post-moderna, la iglesia se volvió suave con el pecado y el error. La capitulación fue enmascarado como tolerancia; el compromiso redefinido como amor; y la duda ensalzada como la humildad.
Fuera de eso, los diálogos interreligiosas y manifiestos –e incluso y seminarios intercreencias – comenzaron a brotar en el paisaje evangélico. Los llamados evangélicos comenzaron a defender el mensaje de que "todos adoramos a un Dios. ‘ Y los que estaban dispuestos a defender la verdad fueron descartados como fuente de división y toscas.
10:48 Como estos ejemplos ilustran, cada vez que la iglesia ha abandonado su compromiso con la inerrancia y autoridad de las Escrituras, los resultados siempre han sido catastróficos. In response. En respuesta, los creyentes están llamados a defender la verdad contra todos aquellos que buscan socavar la autoridad de la Escritura.
Nosotros debemos "contender ardientemente por la fe" (Judas 3). Al referirse a "la fe", Judas no apunta a un cuerpo indefinible de doctrinas religiosas; más bien, él estaba hablando de las verdades objetivas de la Escritura que componen la fe cristiana.
10:49 Con la eternidad estando en juego, no es de extrañar que la Escritura se reserva sus duras palabras de condenación para aquellos que poner mentiras en la boca de Dios.
10:50 En el Israel del Antiguo Testamento, la falsa profecía era una ofensa capital, un punto claramente ilustrado por la masacre de Elías de los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal en el monte Carmelo. Pero los israelitas a menudo no expulsaron a los falsos profetas; y al dar la bienvenida a error en medio de ellos, sino que también invita a juicio de Dios.
2) En segundo lugar, la Escritura tiene autoridad y nosotros estamos llamados a declararla.
Esta doctrina básica se deletrea de 2 Timoteo 3:16: ". Toda la Escritura es inspirada por Dios" La palabra griega traducida como "inspirada" es theopneustos, una palabra compuesta que significa literalmente "Inspirada por Dios" Se refiere a todo el contenido de la Biblia, lo que sale de su boca: Su Palabra.
10:52 Puesto que Dios sopló el universo a la existencia (cf. Salmo 33: 6), tiene sentido que Él también exhalo la Biblia a la existencia.
En algunos pasajes, el término Escritura es aún sinónimo del nombre de Dios (Gal 3: 8, 22; Éxodo 9:16; Romanos 9:17.).
10:53 Jesús implicaba que toda la Escritura es inspirada como un cuerpo unificado de verdad cuando declaró: "La Escritura no puede ser quebrantada" (Juan 10:35).
Not the smallest letter or stroke shall pass away from the Law until all is accomplished” (Matt. 5:18). Ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. "(Mateo 05:18).
El autor de la Escritura llama a Sí mismo la esencia de la verdad (Isaías 65:16.), Y el profeta Jeremías atribuye la misma calidad a Él: "El Señor es el verdadero Dios" (Jer 10:10.).
10:54 Los escritores del Nuevo Testamento también equiparan a Dios con verdad y ambos Testamentos enfatizan que Dios no miente.
La Biblia tiene que ser infalible porque es la Palabra de Dios, y Dios es un Dios de verdad. Proverbios 30: 5 así resume el alcance de las implicaciones prácticas de la inerrancia: “Probada es toda palabra de Dios; El es escudo para los que en El se refugian.”
10:55 Los hombres que escribieron las Escrituras reconocieron que estaban escribiendo las palabras de Dios bajo Su dirección. Ellos dan testimonio de este hecho más de 3.800 veces en el Antiguo Testamento solamente.
Los escritores del Nuevo Testamento escribieron con una convicción inquebrantable de que el Antiguo Testamento era la Palabra de Dios (que citaron más de 300 veces).
10:56 Los escritos de Pablo y Pedro también reconocen correctamente que las porciones del Nuevo Testamento más que suyas eran de Dios. En un mandamiento a Timoteo (1 Tim. 5:18), Pablo atribuye implícitamente autoridad divina a tanto el Antiguo Testamento como las palabras de Jesús. Pedro ofrece igualmente un claro testimonio de la inspiración de las cartas de Pablo (2 Pedro 3: 15-16).
3) En tercer lugar, la Escritura es exacta y estamos llamados a demostrarlo.
10:57 El filósofo Inglés Herbert Spencer, quien murió en 1903, era famoso por la aplicación de los descubrimientos científicos a la filosofía. Enumeró cinco categorías cognoscibles en las ciencias naturales: tiempo, fuerza, movimiento, espacio y materia. Sin embargo, Génesis 1: 1, el primer versículo de la Biblia, dice: "En el principio [tiempo] Dios [fuerza] creo los cielos [espacio] y la tierra [materia]." Dios lo puso todo en el primer versículo de la Escritura.
10:58 La Biblia es precisa cuando se cruza con conceptos científicos modernos. Isaías 40:26 dice que Dios es el que crea el universo. Él sostiene las estrellas con Su poder y ni una de ellas se pierde jamás. De esta manera, la Biblia sugiere la primera ley de la termodinámica-que en última instancia, nada se destruye.
La segunda ley de la termodinámica establece que, si bien la masa y la energía siempre se conservan, no obstante se están desmoronando y vendrán del orden al desorden, del cosmos al caos, del sistema al no-sistema. La Biblia, en contra de la teoría de la evolución, afirma eso. De hecho se rompe y la energía se disipa, en última instancia, el mundo y el universo tal como lo conocemos se dirigirá hacia la destrucción. Romanos 8 dice que toda la creación gime a causa de su maldición.
11:00 En el siglo XVII, los hombres como Kepler y Galileo dieron nacimiento a la astronomía moderna. Antes de eso, el universo se creía generalmente que contenía solamente cerca de un millar de estrellas, que era el número que se había contado. Sin embargo, en Génesis 22 el número de las estrellas del cielo se equipara con el número de granos de arena en la orilla del mar.
11:01 El libro más antiguo de la Biblia, el Libro de Job, es anterior a Cristo por cerca de 2.000 años. Sin embargo, Job 26: 7 dice: "cuelga la tierra sobre la nada." En los libros sagrados de otras religiones, la tierra se coloca sobre las espaldas de los elefantes que producen los terremotos cuando se estremecen.
11:02 La profecía cumplida también da testimonio de la inspiración y la inerrancia de la Escritura. No hay manera de explicar la capacidad de la Biblia para predecir el futuro a menos que veamos a Dios como su Autor.
4) En cuarto lugar, la Escritura es activa a través del poder del Espíritu, y estamos llamados a desplegarla.
La Biblia dice ser viva y poderosa. Esa es una tremenda declaración. Cuando la Palabra de Dios es anunciada, y defendida, fluye con el poder del Espíritu.
11:04 Hay muchos libros que pueden cambiar su forma de pensar, pero sólo hay uno que puede cambiar su naturaleza. El Espíritu Santo usa la predicación de Su Palabra para traspasar el corazón y condenar al pecador.
11:06 El Espíritu Santo es la fuerza omnipotente detrás de la promesa del Señor en Isaías 55:11- "Así será mi palabra que sale de mi boca; No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié ".
11:08 No se puede ser un poderoso exponente de la Escritura, si se tiene una perspectiva débil de la Biblia. Pero, porque debido a que sabemos que la Palabra de Dios es inerrante, tenemos un mandato divino de proclamar su verdad.
Cada palabra inspirada. Cada palabra predicada.




Todo acto de violencia afecta a la sociedad en general, esto hace inevitable el asombro y la indignación que producen los hechos abusivos de personas sin escrúpulos en contra de quienes muchas veces resultan ser sus familiares y amigos. Siempre que suceden estas cosas los comentarios en cuanto al hecho nos perseguirán donde quiera que vayamos, sea la fila del cajero automático, la guagua de transporte publico, en nuestro muro de Facebook, etc.

Pero cuando se trata del maltrato de un niño, o peor, de su violación o muerte, el escandalo sin duda es mucho mayor. Pocos o nadie puede escapar al enfado; la indignación es generalizada. Y preocupante es decir que casos como ese nos han invadido en los últimos meses y hemos tenido que leer las tristes lineas titulares: «Hombre Mata a Puñaladas a su Hijastra de Tres Años» o ver el vídeo que se hizo viral en las redes sociales, donde una niñera en Uganda le pega sin compasión a una niña de 18 meses después que se negara a comer. La mujer, que según la prensa tiene 22 fue grabada por una cámara oculta y se le ve tirar la niña con violencia del sofá al piso, para luego golpearla con una linterna, pisotearla y patearla varias veces con crueldad.

Como era de suponerse el primer caso generó lamentos y maldiciones de todo tipo. Recuerdo, por ejemplo, que alguien comento: «deben entregarlo al pueblo para que se le haga lo mismo con garrotes a ese animal»  y otra persona que dijo con mucha furia «tienen que hacerle lo mismo en la cárcel y luego picarlo en pedacitos». En el caso de la niñera del país africano, un amigo de los padres de la niña escribió: «Eso no se le hace a nadie, que Dios la mande al infierno por ello.

El por qué la gente reacciona de esa forma ante el abuso a los infantes, tiene una respuesta básica. Pensamos, por muchas razones validas, que un niño no merece un maltrato así, pues entre muchas otras cosas es indefenso y por demás no ha hecho nada para merecer un maltrato cualquiera que sea su magnitud, en pocas palabras es un inocente.

Ahora luego de analizar y opinar sobre esta triste realidad, opinión que asumo que todos compartimos, pensemos en nuestros pecados contra Dios. Sí, porque comúnmente conocemos la definición de «pecado» que es desobediencia a la ley de Dios pero no nos detenemos a medir lo que significa actuar pecaminosamente en contra de Dios. Si Dios es puro y santo más allá de lo que podemos imaginar y además él nos ha dado la vida y absolutamente todo lo que tenemos y ha provisto todas estas cosas para nuestro bien, actuar en contra de Dios es el acto de rebelión  y desagradecimiento mas grande que podamos cometer.

Concluimos entonces que, y esta es una comparación que indiscutiblemente se queda corta, pecar contra de Dios es mucho peor que actuar en contra de un niño. Un Dios que ha dispuesto todo como un regalo para el bien sus criaturas no merece para nada tales actos. El pecado es mucho más serio de lo que solemos aceptar. El pecado es algo grave.

La buena noticia es que Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8). De manera que, no importa cual sea nuestro pecado contra Dios, todos han sido crucificados en la cruz de Jesús, “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (Efesios 1:7). ¿Puedes creerlo?