¿Que significa "Palabra de Dios"?

Los antiguos teólogos ortodoxos de la post-Reforma, usaban la expresión "la Palabra de Dios" para todas las revelaciones de Dios. Afirmaban que las Escrituras eran una forma de la Palabra de Dios. Pero en el transcurso del tiempo, el término se redujo a tal grado que era usado exclusivamente para las Escrituras. Así, entre los fundamentalistas, los evangélicos y los ortodoxos contemporáneos, la expresión "Palabra de Dios" vale por Sagrada Escritura.

En la neo-ortodoxia, la expresión ha sufrido de inflación. Sin embargo, tanto Barth como Brunner concuerdan en que, en sentido más original, la expresión "la Palabra de Dios" vale por Dios mismo en su auto-revelación y que Jesucristo es peculiarmente la Palabra de Dios en que él es el Hijo de Dios, manifiesto en la carne. Barth escribe: "La Palabra de Dios es Dios mismo en su revelación" (CD, I/1, 339). Respeto a Cristo, escribe: "Jesucristo es, por lo tanto, el Revelador activo y real de Dios y Reconciliador con Dios, porque en él, su Hijo o Palabra, Dios se establece y se da a conocer ... El es el Hijo o la Palabra de Dios para nosotros, porque él así era previamente en sí" (ibíd., p. 476).

Branner escribe: "Esta certidumbre de que la Biblia es la Palabra de Dios es, en todo caso, solamente posible en tanto comprendamos por Palabra de Dios ni más ni menos que Cristo mismo (el Rey y Señor de la Escritura), y la Escritura como la 'cuna donde yace Cristo'" (RR., p. 169n).
Tanto Barth como Brunner permiten que la Biblia sea llamada la Palabra de Dios en un sentido indirecto, esto es, no como la revelación misma, sino como el testigo o indicador de la revelación. Así, Brunner escribe: "Las escrituras son la Palabra de Dios, por cuanto y en tanto nos dan a Cristo... Porque el objeto de la fe no es otra cosa que Dios mismo, en su acción reveladora y redentora" (ibíd., p. 280). Barth titula una sección entera de su discusión, "La Palabra Escrita de Dios" (CD, I/1, 111ff.). Tillich encuentra seis significados diferentes a la expresión "palabra de Dios" (ST, I, 157ff).

1. La Palabra de Dios significa que Dios, como el terreno del ser, es la fuente de la palabra acerca de él mismo.

2. La Palabra de Dios es la palabra creativa, el medio de la creación.

3. La Palabra de Dios es los actos revelatorios de Dios en la historia de la revelación.

4. La Palabra de Dios es la manifestación en la vida de Jesucristo, quien es Jesús, como el Cristo.

5. Las Escrituras como el documento final de la revelación son la Palabra de Dios.

6. La predicación y enseñanza de la iglesia pueden ser llamadas la Palabra de Dios.

Tillich concluye: "Los muchos diferentes significados del término 'Palabra', están todos unidos en un significado, es decir, ―Dios manifiesto‖ —el misterio del abismo divino se expresa si é del Logos divino— este es el significado del símbolo, la "Palabra de Dios" (ibíd., p. 159).

Bultmann parece investir la Palabra de Dios y la predicación con un tipo de poder existencial. De hecho, él tiene una filosofía y teología real de la Palabra de Dios. Esta es el remitente de parte Dios para nosotros, de su perdón y amor en Cristo lo que, cuando creído por nosotros, deviene en evento (cf. JW, pp. 216ff) .

La teología evangélica contemporánea es persistente en llamar a las Escrituras la Palabra de Dios en el sentido primario en cuanto a que ellas son los documentos inspirados de la revelación especial. Por cuanto ellos son los documentos inspirados de, la revelación, participan en la estructura o constelación de la revelación y, justamente, merecen el título "La Palabra de Dios".
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