¿Se Perderán Aquellos que Nunca han Escuchado el Evangelio?

La población actual del planeta Tierra supera lo siete billones de personas. ¡Sí, siete billones! Y si tomamos en cuenta que la mayoría de ellos nunca han tenido la oportunidad de escuchar el evangelio de Jesucristo; obviamente, entonces, estas personas no pueden ser obedientes al mensaje de Dios. ¿Qué pasará con esa gente? ¿Se perderán? O ¿Dios proveerá para ellos un medio especial de salvación para que también ellos puedan gozar del reino celestial con su Hijo por la eternidad?

Existen algunos que sugieren que de seguro Dios no desterrará de su presencia por la eternidad a aquellos que nunca tuvieron una oportunidad de escuchar primeramente y obedecer el mensaje del Evangelio. Pero, ya que es la Palabra de Dios la quenos instruye concerniente al destino eterno del hombre, y ya que todos los hombres finalmente serán juzgados por la Palabra (Juan 12:48), es a la Palabra de Dios que debemos ir para encontrar las respuestas a las preguntas concernientes al destino final de la humanidad. Examinemos esto desde el punto de vista bíblico:

Primero, “el Juez de toda la tierra hará lo que es justo” (Génesis 18:25). Dios es en todo sentido tanto infinito en Su misericordia y en Su gracia (Oseas 6:6; Mateo 19:13) Como en Su justicia y Su severidad (Hebreos 10:31).

Segundo, aquellos que sugieren que el no-evangelizado será salvo “como resultado de su ignorancia” de la ley de Dios han fallado en darse cuenta de que tales personas están perdidas, no porque son ignorantes de la ley de Dios, sino simplemente porque han pecado en contra de Él. Es el mismo pecado el que aleja a muchos de la oportunidad de recibir el mensaje. Además, casi todos los seres humanos reconocen (aunque de mala gana, algunas veces) que la ignorancia de la ley no nos excusa de las penalidades de la ley y/o castigos.

Tercero, el apóstol Pablo insiste en que el hombre no puede alegar ignorancia de Dios. Se puede ver cómo es Dios por Su obra. Se puede conocer bastante a una persona por lo que ha hecho, e igualmente a Dios por Su creación. En la creación podemos conocer al Creador. El apóstol estaba diciendo: « ¡Observad el mundo, y veréis cómo está construido! Fijándonos en cómo es el mundo, podemos aprender mucho de cómo es Dios.» El pecador no tiene disculpa (Romanos 1:19,20)

Y por último, basándonos en la comisión de predicar el evangelio a todas las naciones de Mateo 28:19, este razonamiento es incongruente al mandato bíblico. Si creemos que los no-evangelizados se salvaran entonces lo mejor sería no llevarle el evangelio. Sería mejor que se salven por su ignorancia y no que se pierdan por conocer el evangelio, que quizás no aceptarán.

Sea que una persona nunca haya oído de Cristo o sea que simplemente ha oído acerca de Él pero no le ha obedecido, esa persona está fuera de Cristo. De acuerdo con el apóstol Pablo, cualquier persona que encaje en una de las dos categorías estará perdida eternamente. Él dijo que Jesús dará “retribución a los que no conocieron a Dios”, y aquellos que no “obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesalonicenses 1:8).
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