Cosas que Dios no Puede Hacer

Los cristianos y los ateos generalmente han asumido que si el Dios de la Biblia existe, Él puede hacer cualquier cosa—ya que la Biblia le representa como Todopoderoso. Sin embargo, esta suposición es incorrecta. La Biblia no afirma que la omnipotencia de Dios implica que Él puede hacer cualquier cosa.
En realidad, “omnipotencia” no se aplica, y no debe aplicarse a lo que no se presta al poder. Los escépticos y ateos han planteado preguntas que sienten que anulan la noción de la omnipotencia, “demostrando” por ende que Dios no existe. Por ejemplo, “¿Puede Dios crear una roca tan grande que Él mismo no pueda levantar?”.


Aparte del hecho que Dios no es físico, y que Él creó el Universo físico completo, aunque Él es metafísico y transciende el Universo, la pregunta es un disparate conceptual. Es como preguntar, “¿Puede Dios crear un cuadrado redondo o un triángulo de cuatro lados?”. No puede—pero no por las razones que el ateo implica, esto es, porque Él no existe o no es omnipotente. En cambio, es porque la pregunta misma es auto-contradictoria e incoherente. Es una terminología sin sentido. En vez de decir que Dios no puede hacer tales cosas, sería más real decir que ¡esas cosas no se pueden realizar en absoluto! Dios tiene poder infinito, pero el poder se relaciona estrechamente a lo que se puede hacer, lo que es posible lograr—¡no lo que es imposible! Es absurdo hablar de cualquier poder (incluso un poder infinito) que pueda hacer lo que simplemente no se puede hacer. Los disparates de lógica no se prestan a la realización, y por ende, no están sujetos al poder, ni incluso al poder infinito.

Aunque Dios puede hacer lo que es posible, realmente hará sólo lo que está en armonía con Su naturaleza. Además, sugerir que Dios es deficiente o que está limitado porque no puede crear una roca tan grande que no pueda levantar, es implicar que Él pudiera hacerlo si simplemente tuviera más poder. Pero esto es falso. Crear una roca que Él mismo no pueda levantar, crear un triángulo de cuatro lados, hacer una pelota que es completamente blanca y negra a la vez, crear un adolescente anciano o crear un auto que es más grande por dentro que por fuera—es afirmar contradicciones y disparates de lógica. Esas proposiciones realmente no nos dicen nada. Aunque podemos imaginar disparates de lógica que no se pueden lograr, estos no constituyen un argumento firme en contra del poder infinito de Dios.

Así que el concepto de la “omnipotencia” no significa que no existan “límites” para lo que un ser omnipotente pueda hacer. De hecho, la Biblia señala algunas cosas específicas que Dios no puede hacer. Por ejemplo, la Biblia manifiesta claramente que Dios no puede mentir (Números 23:19; 1 Samuel 15:29; 2 Timoteo 2:13; Tito 1:2). Él es un Ser cuya misma esencia implica veracidad. El engaño es contrario a Su naturaleza divina. Además, Dios no puede ser tentado a hacer lo malo (Santiago 1:13).

Otra imposibilidad relacionada al poder de Dios es el hecho que Él no muestra parcialidad o favoritismo (Deuteronomio 10:17; Romanos 2:11; Colosenses 3:25; 1 Pedro 1:17). Él es “abierto y justo”—imparcial—con todas Sus criaturas. Él se relaciona con los seres humanos como dijo que lo haría. Su trato depende en el comportamiento que escojamos—no en nuestra raza o color de la piel (Hechos 10:34,35; 1 Samuel 16:7).

Otro ejemplo que califica el significado de la “omnipotencia” se ve en la incapacidad de Dios de perdonar a una persona que no se arrepiente y abandona su pecado (Josué 24:19; Proverbios 28:13; Mateo 6:15; 18:35; Lucas 13:3,5). Aunque la misericordia y el perdón de Dios son grandes y magníficos, es imposible otorgar perdón a alguien que no busca el perdón al reunir los prerrequisitos del perdón. Dios literalmente no puede otorgar perdón a través de otro medio que la sangre de Jesús y la obediencia al Evangelio (Romanos 1:16; 2:8; 2 Tesalonicenses 1:8; 1 Pedro 4:17).

Cuanto más estudiamos la Biblia, examinando los atributos y características de Dios que se encuentran en su contenido, más nos admiramos de (1) la inspiración de la Biblia—ya que su habilidad para abordar todo asunto descarta cualquier acusación de contradicción y (2) la infinidad de Dios. Ninguno de los factores que se abordan en este artículo afecta negativamente la omnipotencia de Dios. Pero es muy claro que alguien puede vivir en una manera tan contraria a la voluntad divina que puede incapacitar a Dios para ayudarle. Es imprescindible que todos los seres humanos reconozcan la necesidad de entender Su voluntad y sometan su comportamiento a esa voluntad. Es imprescindible que todas las personas eviten llegar a la condición precaria en la cual necesiten lo que Dios no puede hacer.
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