¿Debe un Cristiano Discutir las Razones de su Fe?

Todo el mundo cree algo. Este algo comúnmente es creido porque el individuo a quedado convencido mediante algun tipo de evidencia. Aun los que dicen que "no creo en nada" creen por lo menos en una cosa, esto es, porque la afirmación misma es autocontradictoria, como lo sería escribir "yo no sé escribir en español" cuando precisamente es lo que estoy haciendo. Asi que todas las personas normales y reflexivas tienen creencias y defienden sus creencias.

El cristianismo es igual. El cristianismo no es una religión carente de base. No es un simple deseo de creer. Está basado en hechos que han sido demostrados y proclamados por testigos fiables. Esto está confirmado en la historia mediante la sangre de aquellos testigos que murieron en su defensa. El cristianismo puede ser defendido porque está basado en hechos.

Ahora bien, ¿Es correcto que un cristiano discuta las razones de su fe? la respuesta es un rotundo Sí, aunque aclaramos de inmediato que el verbo discutir lo usamos aquí como sinónimo de debatir y defender; pero Sí, un cristiano deberia estar dispuesto para en cualquier foro, cumbre o escenario defender lo que cree. Una religión que no pueda ni acepte debatir o defender su FE no vale la pena ser creida.

Tambien aquellos que por miedo no se atreven a entrar al debate y defender su fe defendible, sencillamente se convierten en estorbos, comparables a un soldado que con solo escuchar el bombardeo enemigo cae al suelo como si estuviera herido.

Los primeros apostoles entendian que cada cristiano debia estar preparado para dar una respuesta concerniente a su fe. Así lo expresa Pedro claramente:
"estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros".
1 Pedro 3: 16

El termino griego apología traducido aquí "presentar defensa" significa literalmente "devolver una respuesta" o "un discurso de defensa" de aquí se desprende el termino Apologética cristiana, cuya funcion es mostrar que el cristianismo es la verdadera religión de Dios.

El mundo de hoy cada vez más exige una explicación de lo creemos, no basta con conocer. Nosotros deberiamos ser capaces de dar una respuesta razonable de por qué creemos así. Eso es lo correcto y estamos seguros que esto no representa un reto insuperable para un cristianismo que no está cimentado sobre una fe ciega sino sobre una fe razonable. Siempre ha sido una responsabilidad del cristiano explicar su fe.
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