El Último Grito de Jesús

Para muchos es dificil asimilar el sufrimeinto y la muerte de Jesús. Pero si Él había de redimir a la humanidad, tenía que hacerse humano. Tenía que hacerse como nosotros y sufrir en carne propia para hacernos como Él. Por eso La Biblia hace hincapié en el hecho de que Jesús sufrió los azotes, la carga pesada del madero, los clavos, el hambre y la sed. Quería hacer ver que era verdaderamente humano, y que realmente experimentó la agonía de la Cruz. Juan, especialmente, se detiene todo lo necesario para subrayar el hecho de la perfecta humanidad y el sufrimiento real de Jesús.

Por eso Juan nos habla de el gran grito que escucharon todos los que estaban presente ante la cruz, pero lo hace pausado para darle a este momento el caracter y la emotividad que requería; no era para menos, se trata del momento cumbre de todo el propósito de Dios al enviar a su Hijo. Asi lo expresa Juan:
Después de esto, como Jesús sabía que ya todo había terminado, y para que se cumpliera la Escritura, dijo: —Tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre; así que empaparon una esponja en el vinagre, la pusieron en una caña y se la acercaron a la boca. Al probar Jesús el vinagre, dijo: —¡Todo se ha cumplido!. Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.
Juan 19: 28-30

Como vemos aqui, diferente a los otros evangelios solo se limitan a decir que Jesús lanzó un gran grito, Juan sí nos dice que Sus últimas palabras fueron: «¡Todo se ha cumplido!» esto para hacer hincapie en su completo sufrimeinto.

Pero esta palabra «¡Todo se ha cumplido!» es una palabra en griego, tetélestai que literalmente significa «¡La cuenta está saldada!» ; es decir que, Jesús murió con un grito de triunfo en Sus labios. No dijo: «Todo se acabó,» como reconociendo Su derrota; sino proclamando Su victoria con un grito de júbilo. Parecía estar destrozado en la Cruz, pero sabía que había obtenido la victoria. Su muerte sería el pago por nuestros pecados y llegó el momento de hacer efectivo ese pago entregando su espíritu.

Todo esto sucedió exactamente a las 3 de la tarde del viernes, hace más de dos mil años. Despues de aproximadamente tres años de ministerio al fin habia terminado la batalla. Ninguna tarea humana ha sido tan dificil de cumplir, pero Jesús la cumplió muriendo en sustitución de nosotros ¿Puedes Creerlo?
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