¿Y si Dios no Existe?

Para nadie es un secreto que el ateismo ataca constante y agresivamente las bases de la fe cristiana, sobre todo. Sus amenazas ocurren en cada rincón, desde adentro y desde fuera. Recientemente los ateos, en europa por ejemplo, emprendieron una campaña promocional (Campaña Bus Ateo) en apoyo del ateísmo, y caracterizada por la difusión en los autobuses del eslogan: «Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de tu vida» y otro mucho más desafiante que decia «La mala noticia es que Dios no existe. La Buena noticia es que tu no le necesitas»

Pero ¿Y si Dios no existe qué...?

Vamos a dedicar unos párrafos a la dificil tarea de imaginarnos un mundo sin Dios.

Pensemos en Dios como el Gran Legislador del universo. Si se quita a Dios entonces no habria una sola norma superior a la cual obedecer. Ningún hombre tendria la autoridad suficiente para dictarle al resto de la humanidad alguna ley, es decir ¿Con qué medida se atreveria el hombre a hacer una ley para que todos la obedezcan? No se puede argumentar que el robo o el asesinato es malo si no hay una norma de referencia. Ninguna ley dada de los hombres a los hombres podria ser considerada inalterable. No habria ni bien que pueda ser aplaudido ni mal que pueda ser castigado. Sin excepción.

Por otro lado, si Dios no existe entonces todo hombre queda privado de un factor de seguridad espiritual. Todo se quedaría en el ahora, con la miseriosa esperanza de un futuro en donde estaremos ausentes o, mejor dicho, no estaremos. Pero peor aun, la nobleza del hombre seria semejante a la de cualquier animal. Toda la vida humana pierde sentido. El filósofo esceptico David Hume afirmó:

«¿Dónde estoy, o qué soy? ¿De qué causa recibí mi existencia, y a qué condicion volveré...? Me siento confundido con todas estas citas, y comienzo a imaginarme a mi mismo en la más misera condición imaginable, rodeado de las mas negra tinieblas, y privado de cada miembro y facultad»

No hay forma de concebir un mundo sin Dios... Nosotros y solamente nosotros somos quienes definimos y determinemos los fundamentos esenciales de la vida; nosotros y solamente nosotros somos los arquitectos de nuestra propia ley moral; nosotros y solamente nosotros tallamos el propósito para nuestra propia vida: nosotros y solamente nosotros arriesgamos todo lo que tenemos en base a una esperanza que vemos mentalmente. En conclusión «estamos solos» sin ley, sin esperanza y sin propósito.

De manera que, Cuando alguien concluye que Dios no exite deberia tambien formularse la pregunta: ¿y si no existe qué...? el ateismo no tiene forma de contestar esta pregunta.

La Biblia afirma: «Dice el necio en su corazón, Dios no existe» Salmo 14:1. Sin Dios vamos en mala dirección, pues El es el legislador por excelancia y el sentido de la vida humana. El existe y es necesario que así sea.
6