¿Cristianos con Deseos Homosexuales?

La homosexualidad no solo es un tema del momento, es un tema sumamente complejo que requiere ser analizado con mucha atención y detenimiento en cada una de sus vertientes. Por esa situación abordamos en esta oportunidad un aspecto que constituye una realidad para muchas personas de corazón sincero pero que tienen que lidiar casi a diario con los deseos homosexuales.

Hemos establecido en articulo anteriores que la homosexualidad no viene determinada por los genes y que la interacción sexual entre personas del mismo sexo es pecado. Pero tambien es bueno recordar que todo el mundo tiene deseos y apetencias sexuales. Por lo tanto no podemos ignorar que lo natural es que tengamos debilidades, y que la homosexualidad, como cualquier otra apetencia corporal, puede actuar en algun individuo en diversos momentos de su vida.

La posicíon cristiana

El cristianismo no es insensible en cuanto a la relaidad de que la tentación toca a la puerta de los seres humanos dia a dia, y que precisamente para muchos esa tentación es la atracción homosexual. El cuerpo humano reacciona constantemente a la imaginación y al entretenimiento que nos quiere llevar a una vida llena de placer y desenfrenos. De manera que sí, es una cruda realidad que tambien muchos cristianos sinceros tienen que luchar fuertemente contra el deseo homosexual.

Pero... ¿cómo se enfrenta esto?

El doctor Ravi Zacharias cuenta la experiencia  de la historia reciente del sacerdote Henri Nouwen (1932-1996) quien fue profesor de sicología en Harvard, y nos dice que en una ocasion Nouwen viajó a San Petersburgo, en Rusia, y de ahi fue al viajó al famoso museo del Hermitage y alli vio la pintura Rembrandt sobre el regreso del hijo pródigo y vio la pintura y no pudo quitarle los ojos de encima por más de tres horas seguidas, aquella pintura le cambió la vida totalmente, cuando regresó a Harvard Nouwen escribió un breve libro, El Retorno del Hijo Pródigo, basado en la contemplación de la pintura, y al final de su libro reveló que era de inclinación homosexual, pero nunca lo realizó por el bien de Cristo.

Y siguiendo hacia atras encontramos que muchos cristianos de los primeros años de la iglesia tuvieron que vivir tambien bajo las influencias del homosexualismo, asi lo deja entrever Pablo cuando nos da una lista de pecados que se practiban desde la antiguedad, entre los cuales cita los afeminados, y los que se echan con varones, y luego añade: y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Corintios 6: 9, 11)

Sabemos que no es fácil, como ningún pecado lo es, luchar  contra la homosexualidad. Las inclinaciones homosexuales son objetivamente desordenadas, y por tanto es inmoral realizarlas, pero el homosexual como persona merece todo respeto. Esas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. Deben pedir ayuda a Dios, aceptar el sacrificio que conlleva su situación, y luchar con paciencia y perseverancia por salir de ella.
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