Las Evidencias de Dios que Busca el Ateo

Muchos de los ateos del pasado y del presente mantuvieron y mantienen en su punto de vista que su ateismo obedece a la falta de evidencias y a la falta de una razón convincente para creer que Dios existe. Estos, incluso llegan a afirmar que Dios seria cruel al condenar a un grupo de gente que niega su existencia, estos es, sin dar las pruebas necesarias para castigarlos.

Realmente este es un punto de vista interesante y espinoso que merece una respuesta satisfactoria. Sin embargo, antes que el ateo llegue a este punto debe identificar e invocar una ley moral. en otras palabras, el ateo puede reconocer algo como «malo o bueno» solo cuando invoca una ley moral que señale la diferencia entre una cosa y la otra. Luego, esa ley moral exige un legislador dador de esa ley, por lo tanto o se reconoce que Dios existe o la pregunta carece de sentido. El Dr. Ravi Zacharias, hablando de esto en una de sus conferencias, contesta a un estudiante lo suguiente:

Cuando se admite una ley moral, se debe reconocer un dador de esa ley; a Él, de alguna manera, es a quien usted está tratando de desaprobar y no probar. Porque si no hay un dador de la ley moral, no hay tal ley. Si no hay ley moral, no hay bien, tampoco hay mal.

Ahora, es cierto que los ateos han tratado de arribar a una ley moral sin  la intervención de Dios pero sus esfuerzos son contradictorios en sus presunciones y conclusiones. Norman Geisler lo explica de esta forma:

Las leyes morales nos dicen lo que los hombres deben hacer, háganlo o no. Así que, todo deber moral procede de más alla del universo natural. No se puede explicar con nada de lo que sucede en el universo, ni se puede reducir a lo que hacen los hombres en el universo. Trasciende el orden natural y requiere una causa trascendente.

De esta forma podemos rapidamente llegar a la conclusión de que el problema de la incredulidad humana no es la ausencia de evidencia; es más bien la ignorancia, o peor aún, la omisión de dichas evidencias. El ateo no cree en Dios simplemente porque no quiere creer, y rechaza toda evidencia de la verdad sencillamente porque ha decidido interpretarla mal.

Finalmente, ¿Cuáles son esas evidencias que Dios ha dejado de su innegable existencia? para esto recogemos nuevamente, aunque con nuestras propias palabras, el resumen que brinda el Dr. Ravi Zacharias para contestar esta pregunta:

1.- En cualquier pregunta sobre el bien y el mal, Dios debe estar presente; sin Él, la pregunta se autodestruye.

2.- El hecho de ser creado a imágen de Dios implica que tenemos el privilegio de la autodeterminación.

3.- La mayor de todas las virtudes es el amor.

4.- Dios en su amor nos ha creado y, en respuesta, el amor de nuestra parte debe ser la opción. Donde no hay opción hay coerción, lo cual significa que no es amor. Sólo en el mensaje cristiano el amor precede a la vida; en toda otra posición la vida precede al amor. Por tanto, en el marco cristiano, el amor tiene un punto de referencia, Dios mismo.

5.- Dios se ha comunicado con la humanidad de diferntes maneras:

a) Razón (filosóficamente)
b) Experiencia (existencialmnte)
c) Historia (empiricamente)
d) Emociones (relacionalmente)
e) Las Escrituras (proposicionalmente)
f) Encarnación (personalmente)

Entonces, son aplicables perfectamente  las palabras dichas por Simon Greenleaf acerca de los documentos del Nuevo Testamento: «Usted puede elegir decir que no cree en absoluto pero no puede decir que no hay evidencias suficientes.»

Dios existe y puede ser conocido.
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