«Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has Desamparado?» ¿Qué significa?

Toda la hostoria de la cruz de Cristo es sumamente conmovedora. Pero, sin lugar a dudas, hay un momento cumbre en todo este relato de azotes y sufrimientos al que fue sometido el Hijo de Dios, y este momento es ese instante, poco antes de morir, en que Jesús en un grito desesperado clama desde la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?». Este clamor, sin embargo, no solo es emotivo sino que ha suscitado muchas preguntas, conjeturas y análisis teológicos sin fin. Pero ¿Qué significó este grito?

Para entender esta expresión  con más precisión, debemos ir hacia atrás en el relato y ubicarnos en el lugar llamado Getsemaní en donde momentos antes de su arresto Jesús hace la oración siguiente «Padre, si quieres, no me hagas beber esta copa; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22.42) Aquí tambien hay un relato muy emotivo. Todos lo evangelios mencionan esta «copa» en referencia al trago amargo de la cruz que implicaba no solamente el sufrimeinto fisico que se acercaba, sino el momento en que se quedaría solo en la Cruz. En en otras palabras, «la copa» se refiere plenamente al momento preciso en que Jesús se quedaría solo en la cruz, expuesto durante tres horas, abandonado, sin la compañia del Padre. La llegada de este momento de soledad significó una agonia sin precedentes en la vida de Jesús.

Ahora,  acercandonos a la escena de la cruz, el relato biblico señala que desde la hora sexta hasta la hora novena, es decir, desde las 12 del medio dia hasta las 3 de la tarde, de manera sobrenatural, hubo una gran oscuridad sobre la ciudad, y es a las tres de la tarde que Jesús gritó a voz en cuello: —Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» Marcos 15.34. D. W. Burdick, muy atinadamente, comenta lo siguiente sobre este pasaje:
«Jesús había estado en la cruz seis horas. Su exclamación repite las palabras de Salmo 22.1 (...). Este desolado grito nos permite entrever los sufrimientos internos de Cristo crucificado. Su mayor agonia no fue de orden fisico; fue más bien agonia de espiritu bajo el peso de la culpa correspondiente al peacado del mundo. El sentido en que Dios habia desamparado a Cristo era que el Padre se habia apartado de la comunión con el Hijo.»
Jesús se convirtio en objeto del desagrado del Padre, absorviendo en el toda la «copa» de la ira de Dios debido al pecado de la humanidad. Durante más de tres horas de sufrimiento fisico y espiritual se mantuvo en la cruz sin comunión con el Padre. Es imposible que Dios mire el pecado complacido y era imposible que en la cruz el Padre mirara complacido a su Hijo mientras cargaba con todo el pecado de la humanidad, por eso lo abandonó, por eso Jesús estuvo solo en la Cruz.
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